El vuelo de las mariposas
“Si agita hoy, con su aleteo, el aire de Pekín, una mariposa puede modificar los sistemas climáticos de Nueva York el mes que viene” J. Gleick
I
Noviembre, frío; un país extranjero y una compañía ya extraña
La nieve cae, todo el año cae y una exiliada de su vida.
Noviembre, calor; él, solitario y despistado como de costumbre,
Pensando en los misterios de la naturaleza sobre un café negro
Noviembre, lluvia, ella sintiendo el flujo de la vida en sus venas
Escogiendo el idioma universal sobre el de la lógica.
II
Diciembre, frío;
Diciembre, brisa; hay poca probabilidad de que todas las variables converjan,
Y el destino es quien añade colores a la rutina de él, hasta el anochecer.
Diciembre, brisa; los ojos de él la sacan de su mundo sin previo aviso,
Mientras ella encuentra los matices, que el azar arroja, para pintar un atardecer
III
Febrero, frío, ella busca la anhelada compañía, lo busca,
No lo encuentra, y es que ya recorren caminos desencontrados.
Febrero, calor; un lugar público y la sensación de estar en el hogar,
Él con los típicos problemas que opacan la belleza de la vida.
Febrero, calor; ella peleando por entender lo que no se entiende,
Luchando por comprenderlo, por conocer el aroma de su alma.
IV
Mayo, calor; el exilio la regresó a su verdadero lugar
Y su sangre se ha estado derritiendo del pasado.
Mayo, primavera; él caminando por las calles de la ciudad de la luz
Mayo, soleado; ella intenta converger todas las direcciones de su vida
Pero su cuerpo, alma, corazón y mente están regados por el mundo.
V
Julio, calor; ella , abriendo los ojos hacia él y su nueva vida,
La ilusión expandida y una historia apenas comenzando.
Julio, calor; él, escondido detrás de su silencio, de su timidez,
Indeciso, en una mezcla de sentimientos sin poder emitir palabra.
Julio, calor; ella sabe quién lo hace feliz, no se lo ha dicho,
Pero los ojos de él la describen y su actitud delata que fue importante
VI
Septiembre, primavera, equinoccio, el día y la noche logran su armonía,
Fin de las festividades, comienzo de una bifurcación.
Septiembre, primavera; lo difícil de predecir es que no existe tal cosa,
Y sólo las mariposas podrán anunciar los senderos ellos que andarán,
Septiembre, nublado; ella, está tan perdida en su laberinto imaginario,
Que se encuentra de frente con su destino, pero no lo ve.
VII
Octubre, soleado; ellos, diluidos en la multitud y en su felicidad,
no se dan cuenta que una joven de ojos negros los ve desde lejos
Octubre, tormenta, y dicen que la tormenta será perpetua,
Ella los mira, no con rabia ni odio, sólo con tristeza,
y sabe que su tristeza no va a acabar hasta que el clima cambie
Octubre, calor; las mariposas han estado batiendo sus alas
Y una computadora sigue pronosticando que la tormenta no cesará

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