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¿ Qué es el amor? algunos dirán que el amor es lo que te hace perder la razón y actuar sin ninguna logica, alguno me dirá que el amor es la entrega total, y otros dirán que es la tragedia que es necesaria vivir, pero yo les diré que el amor es un ente que le gusta esconderese, que se esconde detrás de la rutina de todos los días, se esconde en un amanecer en la montaña, se esconde dentro de un libro de espacios vectoriales, se esconde detras de un cine de lunes popular, se esconde en juegos de niños en el verano, se esconde en un granjero en el Amper, se esconde en una noche de obligado insomnio haciendo un laboratorio, se esconde en un mensaje de texto, se esconde en el chat de gmail, en la tranca de las siete y media pm, en la peleas de mediodía o en una caminata larga hacia la biblioteca.
Pero la pregunta ahora que me hago, por qué el amor le gusta esconderse, porque es frágil y tímido, no quiere que ser visto por los humanos porque no lo entendemos y creemos que ese sentimiento siempre tiene que venir con pompones y panderetas para que sea el sentimiento del amor.
Yo tengo una historia que contar, era un día cualquiera, como el día más cualquiera que se puedan imaginar, y llegó él, sólo nos unía el hecho que ibamos a trabajar juntos en un plan vacacional destinado para comunidades más desfavorecidas cercanas a la universidad, ese día nunca imaginé que estaría hoy escribiendo esto. Actividades compartidas durante esas dos semanas: correr detrás de los campistas para evitar perder a alguno. Y así fue como empezó a jugar a las escondidas el amor, él me buscaba el yogurt de la merienda de la tarde mientras yo lo malandreaba porque no se apuraba.
Luego pasaron otras semanas, unas idas al cine y al ávila, logramos encontrar el lugar favorito de ese ente, pero desgraciadamente él también nos conoció y encontró nuestro punto débil. La universidad empezaba y las presiones también, la presión de la tesis para mí y la presión de pasar a juro las materias para él, y llegó nuestra primera gran pelea, porque el amor le encanta esconderse cuando aparece la inseguridad, y él, con su acertada sabiduría, me conquistó una vez más haciendome creer por primera vez que quizás la fe en aquel ente siempre tan ageno hacia mí, podría por fin llegar para hacernos felices.
Luego llegó el conocernos más, y el amor se dejó de esconder, pero comenzó a disfrazarce, a veces se colocaba el manto lustroso de la ciencia, otros veces se colocaba la capa plateada del arte con diamantes de música y en muchas ocasiones se colocaba la corona de la filosofía, y vestido así, jugaba con nosotros, despertando pasiones escondidas y generando peleas a diestra y siniestra.
Con el paso de los meses el amor dejó ver su verdadera cara con el apoyo del uno al otro, en un momento que simplemente no puedo arrastrar la carga asignada simplemente por ser alguien en la sociedad, él la carga por mí, sostiene mi cabeza sobre su regazo y me dice que todo va a salir bien y que tenga fe, y cuando él no puede sostener su carga asignada, yo trato de explicarle la forma más fácil de entender esta naturaleza loca incluyendo los seres que la habitan. Él no sabe lo bien que me seiento escuchando esas palabras que espero que nunca se canses de repetirlas, porque él sabe que mis momentos intensos son circulos viciosos o cintas de mubios y me quedo pegada en un loop.
Al amor también le gusta socializar, como cualquiera de ustedes, el amor me mira cuando veo los ojos del señorito, me habla cuando él canta, me abraza cuando él me sonríe , me oye cuando él me mira y me coquetea cuando el cielo azul está sobre nuestras cabezas.
Por eso es que digo que el amor se hace de una actividad de todos los días, de lugares simples, de detalles sencillos y de un poco de creatividad.
Pero no sé si ustedes estaran de acuerdo o me refutarán, y quizás en parte por eso escribí esta carta, para darla a esa persona especial que me hace tener fe en nosotros y que él sepa que, a pesar de que yo creo que vivir con el amor es tan natural que no hace falta hacer tanto énfasis ni decirlo, que el forma una gran parte de mi mundo, que en teoría es rutinario, pero que en la práctica él lo llena de momentos mágicos e irrepetibles.
Pero la pregunta ahora que me hago, por qué el amor le gusta esconderse, porque es frágil y tímido, no quiere que ser visto por los humanos porque no lo entendemos y creemos que ese sentimiento siempre tiene que venir con pompones y panderetas para que sea el sentimiento del amor.
Yo tengo una historia que contar, era un día cualquiera, como el día más cualquiera que se puedan imaginar, y llegó él, sólo nos unía el hecho que ibamos a trabajar juntos en un plan vacacional destinado para comunidades más desfavorecidas cercanas a la universidad, ese día nunca imaginé que estaría hoy escribiendo esto. Actividades compartidas durante esas dos semanas: correr detrás de los campistas para evitar perder a alguno. Y así fue como empezó a jugar a las escondidas el amor, él me buscaba el yogurt de la merienda de la tarde mientras yo lo malandreaba porque no se apuraba.
Luego pasaron otras semanas, unas idas al cine y al ávila, logramos encontrar el lugar favorito de ese ente, pero desgraciadamente él también nos conoció y encontró nuestro punto débil. La universidad empezaba y las presiones también, la presión de la tesis para mí y la presión de pasar a juro las materias para él, y llegó nuestra primera gran pelea, porque el amor le encanta esconderse cuando aparece la inseguridad, y él, con su acertada sabiduría, me conquistó una vez más haciendome creer por primera vez que quizás la fe en aquel ente siempre tan ageno hacia mí, podría por fin llegar para hacernos felices.
Luego llegó el conocernos más, y el amor se dejó de esconder, pero comenzó a disfrazarce, a veces se colocaba el manto lustroso de la ciencia, otros veces se colocaba la capa plateada del arte con diamantes de música y en muchas ocasiones se colocaba la corona de la filosofía, y vestido así, jugaba con nosotros, despertando pasiones escondidas y generando peleas a diestra y siniestra.
Con el paso de los meses el amor dejó ver su verdadera cara con el apoyo del uno al otro, en un momento que simplemente no puedo arrastrar la carga asignada simplemente por ser alguien en la sociedad, él la carga por mí, sostiene mi cabeza sobre su regazo y me dice que todo va a salir bien y que tenga fe, y cuando él no puede sostener su carga asignada, yo trato de explicarle la forma más fácil de entender esta naturaleza loca incluyendo los seres que la habitan. Él no sabe lo bien que me seiento escuchando esas palabras que espero que nunca se canses de repetirlas, porque él sabe que mis momentos intensos son circulos viciosos o cintas de mubios y me quedo pegada en un loop.
Al amor también le gusta socializar, como cualquiera de ustedes, el amor me mira cuando veo los ojos del señorito, me habla cuando él canta, me abraza cuando él me sonríe , me oye cuando él me mira y me coquetea cuando el cielo azul está sobre nuestras cabezas.
Por eso es que digo que el amor se hace de una actividad de todos los días, de lugares simples, de detalles sencillos y de un poco de creatividad.
Pero no sé si ustedes estaran de acuerdo o me refutarán, y quizás en parte por eso escribí esta carta, para darla a esa persona especial que me hace tener fe en nosotros y que él sepa que, a pesar de que yo creo que vivir con el amor es tan natural que no hace falta hacer tanto énfasis ni decirlo, que el forma una gran parte de mi mundo, que en teoría es rutinario, pero que en la práctica él lo llena de momentos mágicos e irrepetibles.

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